miguel ángel rebollo

director artístico / production designer

Pozoamargo
Dir. Enrique Rivero
99 min. | 2015  | Coproducción México-España; Una Comunión / Zeitun Films / Zamora Films

Mi primer largometraje con un director extranjero; una película rodada en dos tramos para poder retratar el final del verano en la vendimia y durante la recogida del sarmiento en invierno, esos tiempos extremos en un paraje desértico como La Mancha era el contexto fundamental para definir la atmósfera de una historia de personajes marginales. Como referencia para entender la historia visualmente Enrique me había mostrado la imagen de El cristo de la sangre de Zuloaga. En este conjunto místico de personajes enflaquecidos en un paisaje infinito y sobrio creo que estaba contenida la mirada espiritual y al tiempo naturalista que adopta en todos sus trabajos. Inicialmente manejé unas referencias visuales de documental ruso del periodo estalinista, detrás de la exaltación del paisaje advertí la fuerza de una naturaleza adversa que me atraía jugar para nuestra historia. La constante presencia de elementos naturales como el viento o el fuego ayudarían a retratar el contexto nihilista que el director había imaginado para el personaje principal. Enrique pasa con facilidad de un plano macro –como de entomólogo– al general lo que nos permitía jugar con sus pequeños personajes como insectos en una inmensa Mancha que admitía tanto las referencias a esos planos de paisajes infinitos de los documental de referencia como a la naturaleza enigmática que retratan directores como Sokurov, Kiarostami, Bela Tarr o a la Agnès Varda de Sin techo ni ley que fueran algunos de nuestros referentes.

El comienzo de la película fue rodada en México, y en un pueblo de tantos abandonados de nuestro país reconstruimos las casas de los dos personajes principales y en otro cercano el grueso de localizaciones que frecuentan. Una mezcla entre animismo y ascetismo recorrían todas los decorados; no obstante la historia no está exenta del humor muy particular y la manera de trabajar de un director que sin duda sabe divertirse haciendo cine.